Nunca te subestimes para cobrar

Cuando uno esta comenzando con su negocio de desarrollo web, por lo regular sigue la tendencia de cojer cualquier trabajo que les llegue a las manos. De todos modos uno no tiene un buen portafolio asi que uno necesita hacer algunos websites, aunque eso signifique esclavizarse un poco por poco dinero.

Tan pronto hayas llenado tu portafolio con algunos buenos trabajos y  seas mas conocido por tu experiencia y profesionalidad, comienza a cobrar los trabajos a un precio adecuado.

No hay nada que desencante mas a uno que dar un precio bajo y descubrir que el trabajo que tomaste va a tomar como 3 veces el tiempo estimado.

Algunas razones por las que uno puede haber dado un precio bajo:

  • Subestimar cuanto tiempo te tomaría realizar algo. Casi siempre cualquier tarea, por mas simple que parezca, te va a tomar mas tiempo del que tu crees.
  • simpatía. Cuando un cliente te dice que no tiene mucho dinero, o que es una empresa pequeña, o que es un negocio familiar, o algo así, lo mas natural es ofrecerles un buen trato con el precio mas bajo posible. Esto funciona cuando las cosas van bien, pero cuando se gasta la simpatía y tu negocio deja de beneficiarse por cobrarles tan barato, ambos van a sufrir.
  • No te sientes con la experiencia suficiente. Que seas joven o aunque seas freelancer, no es una razon para cobrar por debajo del valor real. Si estas entregado un producto y un servicio profesional, porque debes cobrar la mitadd de lo que vale.
  • Estas compitiendo con el sobrinito del cliente. Todos hemos conocido a personas que creen que pueden construir el proximo Facebook o el nuevo eBay por 5mil pesos, o que su sobrinito se lo puede hacer.

Trata por todos los medios e darle la mejor propuesta al cliente, solo que debes venderte al precio justo tambien. Si comienzas a cobrarles mas barato de la cuenta, vas a hacerte la vida mas dificil a ti mismo y vas a devaluar el mercado del desarrollo web completo.

Creciendo con nuestros clientes

Los clientes que ya tenemos son una de las mejores adquisiciones que hemos podido hacer. Son la base del crecimiento de nuestro negocio y contienen una fuente de ingresos que quizás no hayamos contemplado.

Nuestros clientes nos pueden enseñar el mejor camino al desarrollo de nuestro negocio, si los dejamos y nos comunicamos con ellos debidamente.

Buscar nuevos clientes es más costoso que ofrecerle un nuevo servicio a uno de los clientes que ya tenemos. Si uno se pone a considerar el tiempo y el dinero invertido en propuestas, investigación, llamadas y reuniones, hay formas más baratas y efectivas de conseguir nuevos clientes por medio de nuestros clientes actuales.

Primero hay que entender que nuestros clientes son la parte mas importante de nuestra empresa, tratar a cada uno como esencial y anteponernos a sus necesidades.

Cuando escuchamos realmente a un cliente, nos damos cuenta de que la mayor parte de las veces él está diciéndonos cosas adicionales que el quiere o podría querer. Diciéndonos lo que quiere lograr nos explica cuales son las cosas que podemos ofrecerles para que continuemos haciendo negocios.

Manejando esta información correctamente, convertimos a nuestros clientes en nuestro departamento de investigación. Escuchando, investigando, preguntando y probando, podemos desarrollar productos y servicios que encajen con sus necesidades. En vez de probar cosas nuevas con clientes prospectos.

Mantener el contacto con nuestros clientes, solo por el hecho de hacerlo es una estrategia que usualmente no tomamos en cuenta, o usamos mal en la mayoría de los casos. La idea no es llenarle el correo al cliente con ofertas y propuestas, sino, hablarles ocasionalmente con un email o una llamada telefónica, para que tengan pendiente nuestro negocio. Lo suficiente para que se den cuenta de que su negocio es importante para nosotros, que valoren nuestra relación con ellos.

Una buena comunicación hace a los clientes felices, los clientes felices fácilmente pueden recomendarnos a otros prospectos. Fortalecer nuestra comunicación puede hacer que ellos nos den publicidad durante mucho tiempo.